Crecer o perecer

No hay más opciones. En cada una de las facetas de tu vida, o creces o pereces. Si no dedicas tiempo a algo concreto para mejorar, aprender, disfrutar y empujar tus límites, la alternativa es que ese algo empeore. Esto está en manos de cada uno. No saber que está en tus manos es lo mismo que escoger la alternativa de empeorar.

Esto suena bastante a tópico. Suena a frase motivadora que te pone las pilas durante un rato, hasta que vuelves a tu estado normal. Durante mucho tiempo tuvo ese significado para mí, no me lo tomaba en serio. Pero he aprendido que esto es muy cierto, que a medida que pasa el tiempo empeoras en aquellas facetas a las que no haces ni caso.

Una de las cosas que me ayudó a darme cuenta de la importancia del “crecer o perecer”, fue que engordé 5 kilos durante un curso, entre el verano de 2013 y el verano de 2014, durante el cual estuve estudiando un máster mientras trabajaba como becario a media jornada. Engordar 5 kilos puede sonar a minucia, pero en mi caso no es ninguna tontería. Soy de complexión delgada, soy bastante activo y acostumbro a hacer deporte aunque no demasiado, y siempre me había mantenido (desde los 18 años) en un peso entre 74 y 76 kilos, sin salir de ahí. En junio de 2014 pesaba 81 kilos largos.

En realidad no me extrañó este aumento de peso. Durante todo el curso estuve muy ocupado. Entre semana solamente tenía libre la tarde del viernes, hasta ese momento no tenía prácticamente tiempo (ni ganas, lo confieso) de hacer deporte. Los viernes a la tarde me gustaba socializar, tras llevar toda la semana trabajando, asistiendo a clase y poca cosa más. La mayoría de fines de semana tenía que hacer trabajos, estudiar, o ambas cosas. Esto hacía que llevase un estilo de vida poco activo, y creo que eso me llevó a engordar.

Después de junio no tardé en recuperar mi peso habitual. Ni siquiera me preocupé por ello, sabía que sin variar mi dieta, simplemente haciendo deporte y volviendo a mi vida activa, lo recuperaría. Pero esto me sirvió, precisamente, para darme cuenta de lo que comentaba antes: o creces o pereces. Dejé de lado el deporte durante casi un año, y no solamente engordé 5 kilos, sino que me sentía peor y tenía menos energía.

Lo que he comentado es simplemente un ejemplo, uno que he sacado de mi experiencia. Pero este concepto es muy importante en todas las facetas de la vida, ya sea salud, forma física, trabajo, vida social, familia, relaciones, finanzas… 

Crecer en las diferentes facetas de tu vida

No hay que dejar nada de lado. Un equilibrio perfecto es probablemente imposible de conseguir, pero hay que dedicar tiempo a crecer en los diferentes aspectos que sean importantes para ti. Por ejemplo, estos son algunos de los aspectos importantes para mi:

  1. Salud y forma física. Estar en forma y sano me hace sentir bien. Me hace tener mucha energía y verme bien cuando me miro al espejo, lo cual da confianza. Son todo ventajas. En mi caso, como me gusta hacer deporte y comer de todo, esto nunca ha supuesto sacrificios para mi. Pero eso no significa que no le de importancia y que, si alguna vez lo necesito en el futuro, me esfuerce más para estar mejor.
  2. Trabajo. Llevo más de dos años trabajando, aunque hasta hace tres meses solamente había trabajado como becario a media jornada. Mientras tanto, seguía estudiando. No importa, el caso es que si no aprendes cosas nuevas, te interesas por nuevas tareas o por mejorar las que ya haces, te quedas estancado y no avanzas. Yo no quiero estancarme. Por eso intento hacer lo que hago cada vez mejor y de forma más eficiente, además de intentar aprender lo necesario para poder hacer más cosas. Esto es posible siendo ingeniero, en otro tipo de trabajos a lo mejor no tienes apenas margen para mejorar. Si trabajas en una cadena de montaje y tu función es, por ejemplo, ir colocando piezas una y otra vez, es más complicado que puedas crecer en ese trabajo. Pero puedes esforzarte por hacerlo lo mejor que puedas y mantenerte así (cosa que a veces es más difícil que mejorar). Y si no estás satisfecho con ese trabajo… Yo te aconsejaría que buscases otro que te guste más, o que intentases hacer algún curso o cualquier cosa que te permita aspirar a otro puesto. El caso es que si te estancas y no estás contento y tranquilo con ello, hay que hacer algo al respecto.
  3. Vida social. Esto no supone un esfuerzo, a todo el mundo le gusta socializar. Salir con tus amigos, irte de viaje con ellos o jugar un partido de paddle con ellos no es ningún sacrificio. Pero a veces la vida cambia y tienes menos contacto con los que han sido muy buenos amigos durante años. A lo mejor tú o alguno de ellos se va a vivir a otro lugar. A lo mejor vivís desde siempre en lugares separados. En estas situaciones, creo que es importante (si realmente así lo quieres, claro) mantener el contacto. Hablar a menudo, ya sea por Whatsapp, Facebook, Skype, teléfono… Hoy en día hay más opciones que nunca. Al menos para mí, merece la pena hablar de vez en cuando con los que considero buenos amigos, y si es posible quedar, pues mejor que mejor. Si no… La relación con ellos se deteriora.
  4. Finanzas. Apenas tengo experiencia con esto. Cuando trabajaba como becario, mis ingresos me llegaban para cubrir mis gastos y nada más. No me preocupaba demasiado, porque gastaba todo lo que ganaba. Simplemente controlaba un poco en qué gastarlo. Ahora que he empezado a trabajar de verdad, puedo ir ahorrando algo de dinero. Si no utilizo ese dinero de forma inteligente y lo dejo simplemente en el banco, no me dará beneficios. De hecho, perderé dinero a causa de la inflación. Por ello, quiero gestionar mi dinero yo mismo e intentar obtener rentabilidades de la forma que crea que es mejor. Si quieres saber más sobre esto, visita mis posts sobre finanzas personales.

Hay más facetas, pero creo que con esos ejemplos es más que suficiente para hacerme entender.

Cada uno tiene la libertad de elegir

Tú decides qué es importante en tu vida. Tú decides qué haces al respecto. Tú decides si creces o pereces en cada faceta. Podemos tener más influencia en nuestro futuro de lo que pensamos. El factor suerte o azar está ahí y es inevitable, pero si te esfuerzas por crecer y empujar tus límites, estarás menos expuesto a ese factor. Como me gusta decir, la suerte se busca.

Por mi parte, y aprovechando que este es el primer post del año 2015, me he propuesto (entre otras cosas) empezar a hacer más deporte. Quiero tener mejor forma física. Esto suena a promesa de año nuevo que luego no se cumple, pero no va a ser así. Aquí queda registrado, por si alguien quiere rendirme cuentas más adelante.

¿En qué faceta de tu vida quieres crecer? ¿Cuál es en la que más has flojeado últimamente? Piénsalo, y piensa también qué puedes hacer al respecto. Si quieres preguntarme qué haría yo en tu lugar, puedes dejar un comentario o escribirme un correo.


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